Asociación Caminos Esperanza.

www.caminosesperanza.blogspot.com



www.asociación caminosesperanza.blogspot.com



www.caminosesperanza.org.

lunes, 31 de mayo de 2010


La Consciencia de nuestra alma...




Vivimos en una época inconsciente; decimos muchas veces cosas que al minuto no recordamos porque no prestamos atención; hacemos cosas de forma automática y luego no nos acordamos si los hemos hecho o no; actuamos de forma impulsiva y sin reflexionar, y después es posible que nos arrepintamos por lo que hemos hecho o dicho…

¿Es una buena forma de vivir?

Salimos al campo para disfrutar del día, pero nuestra mente está tan ocupada de las preocupaciones del futuro potencial que no disfrutamos del momento, ni siguiera apreciamos el cerezo en flor o las mariposas bailando, ni de la hermosura de la naturaleza.

Nos divertimos aparentemente en un barbullo de ruidos de discoteca para luego no recordar de lo que hemos hecho o dicho, porque llegamos a casa tan borrachos sufriendo el día siguiente una terrible resaca.

Comemos lo que todos comemos sin pensarlo; disfrutamos aparentemente de una comida abundante para después sentirnos pesados, cansados, con dolor de barriga y encima con remordimientos porque en realidad queríamos adelgazar.

¿Es eso lo que te pide tu cuerpo?

Vivir conscientemente significa estar presente en cada instante de nuestra vida, de estar atento a todo y cada una de las cosas que nos rodea en cada momento.

Ser consciente significa escuchar a nuestro cuerpo y darle lo que nos pide, comida adecuada, descanso suficiente, higiene necesaria, ejercicio mínimo.

Ser consciente significa darnos cuenta cuando caemos en una adicción o un hábito que queremos dejar atrás porque no nos sienta bien.

Ser consciente significa, saber cambiar lo que queremos cambiar en nuestra vida, porque hemos hecho la elección.

Ser consciente significa vivir plenamente en total felicidad y amor incondicional cada momento de nuestra vida.
Ser consciente significa estar atentos a nuestros pensamientos y actos, con lo cual no tenemos que hacer daño a nadie por actuar o hablar inconscientemente.

Ser consciente significa disfrutar de nuestra existencia en este planeta en cada momento, permitirnos nuestra creatividad a través de bailar, cantar, pintar, tocar un instrumento, sentir la naturaleza… hacer las cosas que nos hacen sentir bien con plena consciencia, eso es lo que nos hace feliz.

¿y cómo vives tú?

La Consciencia es fundamental en nuestra vida, empezando a darse cuenta de todas las cosas que realmente “tenemos” en nuestra vida, en vez de pensar en las cosas que no tenemos. Cuando seamos conscientes de que realmente somos muy afortunados porque tenemos muchas cosas, tenemos mucha libertad, tenemos muchas posibilidades y oportunidades, tenemos mucha salud, … verás que de pronto tu punto de vista de la vida cambiará. Y con ello, realmente puedes atraer lo que estás buscando: la felicidad y la paz interior.

El impedimento del cambio somos nosotros mismos, nuestros hábitos, nuestras costumbres, nuestra educación. Estamos acostumbrados a hacer caso a los demás, a quejarnos porque todos se quejan, a discutir porque todos discuten, a emitir juicios porque todos lo hacen… pero nosotros tenemos la elección y podemos elegir encontrarnos en la luz, en la felicidad de nuestro interior y vivir esta libertad que tenemos auténticamente, dando el amor incondicional a las personas que nos rodean y compartir la luz.

¡Tú tienes la elección!

En el curso de Crecimiento Consciente, te ofrezco una serie de herramientas y técnicas para vivir en mayor consciencia contigo mismo y en coherencia con tu ser.

El Reiki, la canalización de energía universal, te ayuda a tomar mayor consciencia de tu cuerpo, mente y espíritu, sanándote en todos los niveles, además adquiriendo una herramienta práctica que siempre te acompaña: sanar con tus propias manos.

A través de las meditaciones energéticas puedes adquirir una mayor consciencia con tu ser interior, conectando con tus emociones y sentimientos, con tu forma de pensar y actuar.

Katja Kaiser




"Si quieres despertar a toda la humanidad, despiértate a ti mismo.
Si quieres eliminar el sufrimiento del mundo, elimina todo lo que es oscuro en ti mismo. En verdad, el mayor don que tienes para ofrecer es el de tu propia transformación."
(Lao Tse)

“El secreto de la salud, mental y corporal, está en no lamentarse por el pasado, preocuparse por el futuro ni adelantarse a los problemas , sino vivir sabia y seriamente el ahora.”

-Buda
“Tú eres un alma y un espíritu libre, maestro. Eres libre de crear y experimentar al momento cualquier verdad, cualquier realidad, cualquier ilusión que elijas; y en cualquier momento que lo desees puedes recrear ese sueño, porque tienes el poder ilimitado de hacerlo”
(Ramtha, El Libro Blanco)

miércoles, 26 de mayo de 2010

Para pensar entre todos

www.forumenlinea. com



Diez consejos para los militantes de izquierda

Frei Betto* / Agencia Latinoamericana de Información
info@alainet. org

1. Mantenga viva la indignación. Verifique periódicamente si usted es realmente de izquierda. Adopte el criterio de Norberto Bobbio: la derecha considera la desigualdad social tan natural como la diferencia entre el día y la noche. La izquierda lo enfrenta como una aberración que debe ser erradicada.
Cuidado: usted puede estar contaminado por el virus socialdemócrata, cuyos principales síntomas son usar métodos de derecha para obtener conquistas de izquierda y, en caso de conflicto, desagradar a los pequeños para no quedar mal con los grandes.
2. La cabeza piensa donde los pies pisan. No se puede ser de izquierda sin “ensuciar” los zapatos allá donde el pueblo vive, lucha, sufre. Alégrese y comparta sus creencias y victorias. Teoría sin práctica es hacer el juego a la derecha.
3. No se avergüence de creer en el socialismo. El escándalo de la Inquisición no hizo que los cristianos abandonaran los valores y las propuestas del Evangelio. Del mismo modo, el fracaso del socialismo en el Este europeo no debe inducirlo a descartar el socialismo del horizonte de la historia humana.
El capitalismo, vigente hace 200 años, fracasó para la mayoría de la población mundial. Hoy, somos 6 billones(*) de habitantes. Según el Banco Mundial, 2.8 billones sobreviven con menos de US $2 por día. Y 1.2 billones, con menos de US $1 por día. La globalización de la miseria no es mayor gracias al socialismo chino que, a pesar de sus errores, asegura alimentación, salud y educación a 1.2 billones de personas. (* 1 billón inglés = mil millones).
4. Sea crítico sin perder la autocrítica. Muchos militantes de izquierda cambian de lado cuando comienzan a buscar piojo en cabeza de alfiler. Apartados del poder, se tornan amargos y acusan a sus compañeros(as) de errores y vacilaciones. Como dice Jesús, vemos el polvo en el ojo del otro, pero no la viga en el propio ojo. Tampoco se enganchan para mejorar las cosas. Quedan como simples espectadores y jueces y, algunos, son captados por el sistema.
La autocrítica no es sólo admitir los propios errores. Es admitir ser criticado por los(as) compañeros(as) .
5. Sepa la diferencia entre militante y “militonto”. “Militonto” es aquel que se jacta de estar en todo, participar en todos los eventos y movimientos, actuar en todos los frentes. Su lenguaje está lleno de explicaciones y los efectos de sus acciones son superficiales.
El militante profundiza sus vínculos con el pueblo, estudia, reflexiona, medita; valora de forma determinada su área de actuación y actividades, valoriza los vínculos orgánicos y los proyectos comunitarios.
6. Sea riguroso en la ética de la militancia. La izquierda actúa por principios. La derecha, por intereses. Un militante de izquierda puede perder todo, la libertad, el empleo, la vida. Menos la moral. Al desmoralizarse, desmoraliza la causa que defiende y representa. Le presta un inestimable servicio a la derecha.
Hay arribistas disfrazados de militantes de izquierda. Es el sujeto que se engancha apuntando, en primer lugar, a su ascenso al poder. En nombre de una causa colectiva, busca primero sus intereses personales.
El verdadero militante –como Jesús, Gandhi, Che Guevara– es un servidor, dispuesto a dar la propia vida para que otros tengan vida. No se siente humillado por no estar en el poder, u orgulloso al estar. Él no se confunde con la función que ocupa.
7. Aliméntese en la tradición de la izquierda. Es preciso la oración para cultivar la fe, el cariño para nutrir el amor de la pareja, “volver a las fuentes” para mantener encendida la mística de la militancia. Conozca la historia de la izquierda, lea (auto)biografí as, como el Diario del Che en Bolivia, y romances como La madre, de Gorki, o Las uvas de la ira, de Steinbeck.
8. Prefiera el riesgo de errar con los pobres a tener la pretensión de acertar sin ellos. Convivir con los pobres no es fácil. Primero, hay la tendencia de idealizarlos. Después, se descubre que entre ellos existen los mismos vicios encontrados en las demás clases socials. Ellos no son mejores ni peores que los demás seres humanos. La diferencia es que son pobres, o sea, personas privadas injusta e involuntariamente de los bienes esenciales de la vida digna. Por eso, estamos al lado de ellos. Por una cuestión de justicia.
Un militante de izquierda jamás negocia los derechos de los pobres y sabe aprender con ellos.
9. Defienda siempre al oprimido, aunque aparentemente ellos no tengan razón. Son tantos los sufrimientos de los pobres del mundo que no se puede esperar de ellos actitudes que tampoco aparecen en la vida de aquellos que tuvieron una educación refinada.
En todos los sectores de la sociedad hay corruptos y bandidos. La diferencia es que, en la élite, la corrupción se hace con la protección de la ley y los bandidos son defendidos por mecanismos económicos sofisticados, que permiten que un especulador lleve una nación entera a la penuria.
La vida es el don mayor de Dios. La existencia de la pobreza clama a los cielos. No espere jamás ser comprendido por quien favorece la opresión de los pobres.
10. Haga de la oración un antídoto contra la alienación. Orar es dejarse cuestionar por el Espíritu de Dios. Muchas veces dejamos de rezar para no oír el llamado divino que nos exige nuestra conversión, esto es, el cambio del rumbo en la vida. Hablamos como militantes y vivimos como burgueses, acomodados en una cómoda posición de jueces de quien lucha.
Orar es permitir que Dios subvierta nuestra existencia, enseñándonos a amar así como Jesús amaba, libremente.

* Frei Betto, teólogo brasileño, uno de los máximos exponentes de la teología de la liberación y asesor de Luis Inácio Lula da Silva en 2003-2004

miércoles, 12 de mayo de 2010